REFLEXIÓN LECTURAS DEL DOMINGO 27 DE DICIEMBRE 2020
Fiesta de la Sagrada Familia
Año litúrgico 2020 - 2021 - (Ciclo B)

Primera lectura
del libro del Eclesiástico (3,2-6.12-14)
Salmo
Sal 127
Segunda lectura
de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (3,12-21)
Evangelio del día

Evangelio según san Lucas (2,22-40)

Reflexion 

El evangelio de hoy, nos recuerda la historia de una familia que quiere ser fiel a Dios, situada en un contexto en que la fidelidad a Dios se manifestaba precisamente en el cumplimiento de la ley del Señor. Una familia judía, piadosa, probablemente de educación farisea, (que era lo común), que no se sale de la norma tradicional y religiosa.

El relato de familia se convierte en una propuesta de fidelidad y cumplimiento, aunque con voces proféticas detrás, como la de Simeón y Ana, que están poniendo de manifiesto que este niño está destinado a algo más que ser un judío cumplidor de la ley.

Por su parte, Simón fue fiel hasta el final, cada mañana subía al templo para ver cumplida su promesa y con la misma esperanza del principio se encuentra delante del mesías que tanto había esperado, su vida a cobrado sentido, toda su espera a valido la pena, todos su esfuerzo y cansancio a encontrado su recompensa ya puede descansar, a visto a su salvador.
De la misma manera la profetisa Ana (cuando la profecía estaba muerta en Israel desde hacía siglos… y una mujer además, no lo olvidemos), anuncia cosas nuevas de este niño, en una familia, que no se pueden reducir solamente en ser fieles a la ley del Señor, sino a la VOLUNTAD SALVADORA de Dios. Aquí se está anunciando algo inaudito que, sin embargo, crece y se EXPERIMENTA en la normalidad de una familia religiosa y fiel a Dios.

Señor, permítenos que como tu familia Nazarena, hoy todas las familias y la mía en particular, también experimentemos tu amor sin condiciones, que podamos abrir nuestro corazón para ir descubriendo en cada acontecimiento, no nada más la ley, sino ir a lo profundo, tu voluntad, que apoyemos para que todos tus hijos nuestros hermanos tengamos una vida digna, que demos cobijo a las familias que huyen de una situación injusta y que todos hermanados cuidemos de nuestro planeta, nuestra casa común.

Amén.

por Cruz Cervantes