Del Salmo 1
Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida

Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.

Será como un árbol,
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal.

Oración

Señor, agradezco tu compañía, te agradezco por todas las veces que me has hecho fuerte en mis momentos débiles para actuar con honradez y rectitud a pesar de mi gran debilidad humana. Te quiero dar gracias mi Señor Dios por la luz que derramas sobre mí para ver cada día con mayor claridad en dónde esta la trampa que me puede hacer caer.

Que nunca Señor sea una mala influencia para nadie, que pueda proyectarte en cada uno de mis actos, permíteme actuar con justicia ante cada situación que se me presente en mi diario vivir, que mi corazón siempre tenga fe abundante y mi espíritu tenga hambre de ti para gozar de esa paz que solo tu presencia es capaz de regalar.

Amén…

Por Anna Mendoza

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